PON UN DPO EN TU VIDA (I) Privacidad en el diseño

Estamos en la recta final del “deseado” -por su larga espera- Reglamento General de Protección de datos.

 

No voy a entrar a detallar los aspectos novedosos que para eso otros colegas ya se han esmerado suficientemente, me voy a centrar en cómo debe cambiar nuestra manera de trabajar.

 

Hasta ahora un empresario o profesional abordaba un nuevo producto/servicio/web… de manera que una vez configurado y en base a decisiones, en ocasiones arbitrarias, solicitaba a su asesor que se lo envolviera de un halo de legalidad, teniendo este que justificar como buenamente podía todas y cada una de las acciones acometidas y entre ellas los diferentes tratamientos de datos a realizar, la privacidad de sus usuarios, la seguridad, las condiciones de contratación y otras cuestiones.

 

Ahora toca invertir la metodología de trabajo de manera que al comienzo del diseño de esos nuevos productos/servicios/webs… se tendrán en cuenta las cuestiones legales que deben guiar dicho proyecto empresarial:

  • Análisis de la necesidad/proporcionalidad de los datos a solicitar en base a la finalidad previamente definida.
  • Análisis de riesgos a la privacidad y la protección de datos de los destinatarios
  • Análisis de la seguridad a aplicar a cada proyecto
  • Gestión de los riesgos para su eliminación o mitigación
  • Consultas previas a la autoridad de control

Que darán como resultado un marco del que no deberemos salir para que el producto final sea adecuado, pertinente y no excesivo en relación con las necesidades de datos, privacidad y seguridad de los usuarios.

 

La justificación es muy sencilla, una vez diseñado, si no se han tenido en cuenta estos aspectos lo más probable es que haya que volver a la casilla de salida y rediseñar todo el proyecto desde el principio con el consecuente aumento de costes y por qué no decirlo, cabreo de los responsables de todas las áreas de negocio implicados.

 

También encuentro otra justificación más profunda y es la que hace referencia a la confianza generada en el usuario o consumidor como elemento esencial para que cualquier proyecto sea producto o servicio triunfe entre una gran oferta física y virtual (web).

 

Para aplicar esta nueva metodología no hace falta esperar a la entrada en vigor del Nuevo Reglamento, se trata simplemente de empezar a usar el sentido común y hacer las cosas bien y es por este primer motivo por el que te invitamos a poner un DPO en tu vida.

 

Jose Manuel Mulero.

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